La residencia presidencial: El primer presidente que ocupó Los Pinos fue Lázaro Cárdenas, en 1934. Durante la ceremonia de toma de posesión, declaró que no quería vivir en el Castillo de Chapultepec ya que le parecía muy ostentoso. A Lázaro Cárdenas le gustaba mucho estar en contacto con la naturaleza, así que para despachar sus asuntos como mandatario eligió el rancho La Hormiga, antigua propiedad del doctor José Pablo Martínez del Río, patriarca de una de las familias más adineradas del país en el siglo XIX. Sin embargo, no le pareció adecuado el nombre de “La Hormiga” y lo cambió por “Los Pinos”, en recuerdo de una huerta en Michoacán donde se enamoró de su esposa, Amalia Solórzano.