Voy vengo
imagen
facebook twitter rss
imagen
imagen
Secciones
Encuesta

¿Qué artículo te gusta más de esta edición?

Ver resultados

Loading ... Loading ...
imagen
esp
imagen
La importancia de las palabras
1 enero 2012
Sección: Reportajes
La importancia de las palabras

Annayancy Varas García*

En una sociedad como la actual, en la que los lazos sociales se están desgastando visiblemente, resulta importante proponer conductas que motiven una convivencia lo más cordial posible.


El propósito de esta reflexión es invitar a las personas a hacer algo que está al alcance de todos y que puede realizarse de forma permanente y no sólo por un tiempo reducido: se trata de la modificación de nuestro estilo de lenguaje para que sea amable y respetuoso, tanto en la familia como en todos los círculos a los que pertenecemos (trabajo, amigos, vecindario, escuela, etcétera), con el objetivo de lograr un beneficio duradero. ¿Te interesa? empecemos…

“El lenguaje es la morada del ser y la casa donde habita el hombre”, decía el filósofo Martin Heidegger. Con ello se quiere dar a entender la importancia del lenguaje como un conjunto de signos que no sólo nos ayuda a interpretar nuestra realidad sino que la va construyendo a partir de la forma en que nos relacionamos con los otros, justamente a través de él.

Así, el lenguaje es todo. La capacidad que tiene el ser humano para comunicarse mediante el habla u otras formas nos distingue de los demás seres vivos, pero a pesar de su relevancia solemos no pensar en su trascendencia. Sin la intención de profundizar en los procesos del lenguaje, sólo diremos que hay una estrecha relación de éste con nuestra mente, con lo que somos per se, lo que implica todavía una mayor significación.

En griego, palabra quiere decir “proyectil”, lo cual equivale a proyectarse. No por nada se dice que somos lo que pensamos y proyectamos lo que somos a través de la palabra. En este sentido, si somos lo que decimos, ¿por qué no cuidar nuestras palabras?, ¿por qué no tratar de hacer un buen uso de nuestro lenguaje? Y es que es común hablar por hablar, sin pensar siquiera en la conveniencia o no de lo que expresamos.

De ahí la necesidad de hacer un poco de conciencia sobre el asunto y de integrar a nuestro vocabulario más palabras pensadas, respetuosas, cordiales y cercanas, que además de crear un ambiente amigable, generarán pensamientos positivos en nuestra mente y, por ende, a nuestro alrededor.

De entrada, habría que empezar en la familia, donde el trato hacia los hijos, los padres, los abuelos, a través de un lenguaje cálido, será el inicio de una cadena hacia el exterior. Todos queremos y anhelamos la paz para nuestro país; ¿por qué no empezar por la paz en nuestros hogares, a través de este sencillo y heroico cambio de actitud? Quizá a estas alturas de la lectura, el tema sea demasiado obvio pero no lo es. A veces perdemos de vista lo más elemental, como el uso de palabras amables y positivas.

Lo anterior no quiere decir que, ante situaciones de molestia, pasemos por alto la afrenta y con una sonrisa digamos “está bien”. Más bien se trata de que, aun en momentos de enojo, las palabras de respuesta no sean ofensivas u hostiles. Sin duda, aplicarlo es difícil pero no imposible.

Buscar que en el entorno inmediato se digan palabras amables y afirmativas es incentivar el cuidado de la salud emocional propia y ajena. Incluso, si lo pensamos un poco, aun con las personas con las que tenemos mucha confianza, el uso de palabras amables suele perderse ante ese exceso de cercanía, ocasionando que veamos como normal un estilo un tanto rudo o indiferente. En esos casos, retomar la palabra amable, cortés y de afirmación podría ser una buena oportunidad para demostrar el cariño que nos une y que se manifiesta con un respeto total.

Piensa: ¿hace cuánto no le dices a tu cónyuge, a tus padres o a tus hermanos: “Oye, en verdad valoro mucho que…?”

Una vez implementado el vocabulario amable en nuestra familia será más sencillo transmitirlo a otros espacios. Sin duda, la réplica de conductas que observamos en nuestra casa contribuirá a que en otros ámbitos pueda inculcarse no sólo el uso de la palabra amable sino la generación de relaciones humanas mucho más sólidas y constructivas.

Contribuyamos a que esto sea posible. Modifiquemos —porque depende de nosotros hacerlo— la dinámica social a través de cosas tan simples pero de gran impacto como puede ser el estilo de nuestra comunicación. Te invito a que nos relacionemos de esta manera. Los resultados te sorprenderán.

NOTAS

* Directora general de TAD, Centro de Análisis y Propuesta Estratégica.


Comments are closed.



imagen