| Abrígate con estilo |
|
1 noviembre 2011 Sección: Tendencias |
Orlane Mercado Los accesorios suelen decir más de la personalidad de quien los lleva que otras piezas del atuendo que se consideran más importantes. Y es que en estos detalles finos de la imagen se revela el verdadero gusto de las personas. La llegada del clima frío es un excelente pretexto para ponerle un toque diferente a la acostumbrada forma de vestir usando los accesorios que sólo se llevan durante esta temporada. Los sofisticados y útiles guantes Los guantes son indispensables durante el invierno, especialmente en los climas extremos; pero el hecho de que se les use por necesidad no significa que no tengan un impacto estético en la vestimenta tanto femenina como masculina. Para las mujeres los guantes, además de proteger las manos, son una manera de llamar la atención, en especial cuando éstos son de materiales de una textura sensual como el ante o la piel. Además, si éstos son de colores intensos, como el rojo o el fucsia, resultan dramáticos y hasta provocativos. En el sexo masculino los guantes de piel negra le ponen un toque de elegancia al atuendo formal, mientras que los guantes de piel marrón tienen una connotación de fuerza y virilidad pues se relacionan directamente con los guantes de trabajo que usan hombres como los vaqueros, por ejemplo. En otra categoría menos sofisticada de este accesorio están los guantes tejidos en estambre que, con sus alegres coloridos y dibujos, transmiten el espíritu de la temporada, siendo un accesorio divertido que pertenece a la indumentaria casual, a diferencia de los guantes de piel que pueden ser considerados como accesorios formales. La suprema elegancia del sombrero Quien sabe portar el sombrero también sabe que esta prenda le añade presencia a cualquier forma de vestir. Además de cubrir la cabeza, por la cual literalmente se fuga el calor corporal en temperaturas muy bajas, usar sombrero es una garantía de no pasar inadvertido, pues literalmente corona la apariencia. Desafortunadamente, este singular accesorio dejó de ser parte esencial del atuendo femenino cuando se inventó el hair spray y los monumentales peinados que se realizaban con este producto no dejaban lugar para él. Ahora, aunque el hair spray a desaparecido por ser nocivo para el medio ambiente, las mujeres sólo llevan sombrero en las ocasiones de ceremonia y, naturalmente, cuando es invierno. Los gorros, las boinas y hasta los sombreros de ala ancha por el momento están muy en boga en el atuendo femenino. En el caso del guardarropa masculino el sombrero no desapareció de manera tan radical pues muchos hombres todavía acostumbran cubrirse la cabeza cuando se exponen al medio ambiente, incluso en la ciudad. Por eso permanecen en circulación modelos clásicos de este accesorio como el Trilby, un sobrero de color marrón de ala corta; el Fedora, un sombrero oscuro de ala ancha semejante al que utilizaban los gángsters, o la gorra de Tweed, una pieza del atuendo tradicional de caza utilizado por los ingleses. Todos estos modelos hacen lucir como un verdadero dandy a quienes lo portan; pero hay que acotar que los sombreros indicados para usarse en invierno son aquellos que están confeccionados con paños de lana y no los tejidos de fibras. El placer de usar bufanda Enredarse una tira de tejido de punto o de cualquier otro material suave y cálido siempre resulta un placer no sólo porque abriga el cuello sino también porque sus colores, estampados y materiales son un elemento de interés en el conjunto que es el atuendo. Las bufandas pueden ser interpretadas de un sinfín de maneras; por ejemplo, existen las versiones de lujo, realizadas en telas como la seda o el terciopelo para que los hombres las lleven sobre el traje y las mujeres las utilicen incluso como chalinas. La bufanda de cashemere también es muy elegante y de ella se producen tanto versiones femeninas como masculinas para acompañar las piezas más elegantes, como el traje de vestir o el abrigo. Finalmente están las bufandas tejidas en punto que, además de ser las clásicas bufandas invernales, aparecen en numerosas versiones. Así, podemos encontrar modelos rústicos de un grueso tejido, propios de la moda casual, hasta las realizadas en estambres de fantasía, lo que las vuelve un glamoroso complemento del look femenino. |






